jueves, 14 de octubre de 2010

LA MINIATURA "CÓDICES"

Splendor Solis, Busqueda de la naturaleza de los cuatro elementos.

El término 'miniatura' deriva de la utilización del minium como componente habitual de la tinta que se utilizaba para la iluminación de códices medievales. El minio es el oxido de plomo, un pigmento color naranja. En principio, el término indicaba la operación consistente en subrayar o pintar con minio el título de un libro o los de sus capítulos y, por extensión, se aplicó después a las pinturas que decoraban e ilustraban el texto, de modo que la miniatura vino a ser como su traducción figurada.

Los manuscritos ilustrados son los artículos sobrevivientes más comunes de la Edad Media. Ellos son también los mejores especímenes sobrevivientes de pintura, y los mejores preservados. De hecho, en muchos lugares y por mucho tiempo, fueron los únicos ejemplos de pintura sobrevivientes.

El modo de obtener los colores para los trabajos miniados nos lo relata Isidoro en el libro XIX de las Etimologías, en el tratado De coloribus. Noticias valiosas al respecto suministran las anotaciones hechas por los propios artistas en las guardas de los manuscritos y en los márgenes de sus folios. El color negro se obtenía del hollín producido por la combustión de sarmientos, de cera, de aceite o de otras sustancias. Pero como el negro así obtenido era poco consistente, se buscaron otros procedimientos que además lo diferenciasen del negro utilizado en las tintas. El blanco, de menos uso que el negro, se sacaba de la combustión de huesos de animales, y mejor de delgadas láminas de plomo tratadas con vinagre fuerte en recipientes bien cerrados. El rojo se obtenía del minio; el amarillo de la tierra conocida con el nombre de oropimente rejalgar (sulfuro de arsénico) o del azafrán; el azul de variadas materias según sus matices; el celeste, de compuestos de cobalto en su estado natural. Debieron de existir, a partir del s. xi, algunas fórmulas químicas que se consiguieron en determinados monasterios, así como disolventes líquidos: clara de huevo mezclada con agua, miel, azúcar, albayalde, gomas, etc.